Tierras de Sidueña

Un proyecto turístico y medioambiental en los albores de la historia

El Proyecto “Tierras de Sidueña”

Una propuesta de integración urbana, preservación del patrimonio y desarrollo turístico

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Significación histórica y paisajística del proyecto

Sin duda alguna una de las zonas con mayor interés arqueológico e histórico del sur de Andalucía se sitúa a medio camino entre Jerez y El Puerto de Santa María. Dentro del espacio limitado por los cascos urbanos de ambas poblaciones, el río Guadalete y la A-4, se localizan una serie de hitos arqueológicos, patrimoniales y paisajísticos de enorme interés, ya no sólo desde la perspectiva educativa y cultural, sino también para el desarrollo turístico de la zona.

Uno de estos lugares es el conocido hoy como Pago de Sidueña, situado a los pies de la Sierra de San Cristóbal y en las inmediaciones del castillo de Doña Blanca. La singularidad geográfica de este lugar nos da pistas acerca de su estratégica importancia. A orillas del río Guadalete, en época antigua y medieval, el enclave tenía un acceso directo al mar. El estuario del Guadalete y la Bahía de Cádiz se fusionaban en un punto geográfico que, aún a día de hoy, nos ofrece paisajísticamente esta realidad natural.

Vista de la Bahía de Cádiz desde la Sierra San Cristóbal
Vista de la Bahía de Cádiz desde la Sierra San Cristóbal

Es precisamente en este lugar donde encontramos el yacimiento arqueológico de Doña Blanca, que ostenta el honor de ser uno de los tres yacimientos arqueológicos fenicios –junto al de la ciudad de Cádiz y el del Cerro del Castillo en la vecina localidad de Chiclana- más antiguos de Occidente. Dicha datación es hoy día producto de análisis y revisión especialmente por las investigaciones y trabajos presentados al respecto por el catedrático y arqueólogo Diego Ruiz Mata –quien lideró la excavación del yacimiento entre 1979 y 1995- que asegura que los restos del Castillo de Doña Blanca constituyen un asentamiento anterior al de la propia ciudad de Cádiz.

De una forma u otra, su ocupación, que comprende desde el siglo VIII a.C. hasta el siglo III a.C., atestigua la relevancia estratégica de dicho emplazamiento, importancia que el testigo de la historia relega siglos más tarde en la Asido visigótica y en la posterior Sidueña andalusí.

Con ello, la presencia de restos tanto fenicios, romanos, godos como andalusíes en Doña Blanca y en su entorno cercano –a las faldas de la Sierra de San Cristóbal se encuentra una importante necrópolis- nos habla de la existencia de una ocupación continuada a lo largo del tiempo.

Yacimiento arqueológico de Doña Blanca
Yacimiento arqueológico de Doña Blanca

Asimismo, en el propio yacimiento encontramos los restos islámicos más antiguos de la provincia de Cádiz. Ya en la primera configuración administrativa de Al-Andalus, tenemos constancia de la existencia de la cora de Sidueña. No exento de polémica, el término Shidhuna ha sido frecuentemente relacionado con la vecina localidad de Medina-Sidonia; si bien, los estudios que se han llevado a cabo recientemente a este respecto indican que Sidonia o Sidueña sería el enclave citado con anterioridad, a los pies de la Sierra de San Cristóbal.

Ello también daría explicación a las descripciones de los sabios andalusíes de la época, como Al-Mas’udi, que habla de la localización de Sidueña “frente a la isla de Cádiz”. En esta línea se sitúa el arabista Miguel Ángel Borrego Soto, que evidencia además el relevo de la unidad político-administrativa con el mismo nombre y extensión de época romana y goda.

Captura de pantalla (17)De esta forma, Sidueña toma el testigo de la ciudad de Asido, a las orillas del Guadalete, centro administrativo de gran importancia para la zona durante el Bajo Imperio. Es en este marco histórico, donde podemos decir que el proyecto de ‘Tierras de Sidueña’ aúna de forma integrada el río Guadalete y la Bahía de Cádiz con el Ager Ceretanus, en un corredor extensible hasta el antiguo Lacus Ligustinus.

Por otro lado, y siguiendo con el hilo histórico como base argumental del proyecto, el entorno del Pago de Sidueña, esconde un interesante patrimonio relacionado con la incipiente industrialización del Jerez de finales del XIX y principios del XX.

Por las vegas del Guadalete discurre el trazado del que fue el primer proyecto ferroviario de España y del que aún se conserva, no sólo la base de las vías, sino los restos del que fue el apeadero de El Portal. Por estas vías se transportaban las botas de vino hasta el puerto fluvial que dio nombre a esta barriada jerezana, y del que aún pueden rastrearse sus restos, ya que hasta hace pocas décadas se siguió utilizando por el ejército para transportar munición y armamento hasta el cercano polvorín del Rancho de La Bola.

Asimismo, en las cercanías del ferrocarril se mantiene en pie las instalaciones de la antigua azucarera, auténtico monumento a la industrialización del campo jerezano.

La modernización agraria encuentra en el entorno magníficos ejemplos de dos de los sistemas agrarios más representativos de la campiña jerezana. Por un lado, el viñedo aparece en el propio espacio reseñado; pero también como telón de fondo al noroeste de las dos ciudades, donde se asientan los mejores pagos de los vinos de Jerez; por otro lado, la puesta en riego de las vegas del Guadalete y el asentamiento de colonos en poblados de nueva construcción, encuentra aquí una expresión tardía con el Poblado de Doña Blanca y el drenaje y puesta en riego de las tierras adyacentes.

Y, finalmente, no podemos dejar a un lado el papel del Ejército en la conformación de los paisajes de Sidueña; la Sierra de S. Cristóbal conserva un conjunto de instalaciones, hoy en desuso y en estado de abandono, que nos hablan de la importancia estratégica que, tres mil años después de los primeros asentamientos fenicios, mantiene este territorio del sur de España.

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Dichas instalaciones, cuentan con masas forestales naturalizadas que dotan al entorno de un importante recurso de biodiversidad y cuyo uso público ha venido siendo de reivindicación por parte de varios colectivos ciudadanos.

En definitiva, podemos asegurar que los dominios del pago de Sidueña, la Sierra de San Cristóbal y los enclaves en torno al estuario del río Guadalete son, por su singularidad, de un interés arqueológico e histórico excepcional. Las huellas del paso del tiempo son una evidencia tanto en la cultura material como en la inmaterial. La puesta en valor de toda la zona, tal y como exponemos a partir de la presente iniciativa, facilitará el desarrollo de la investigación arqueológica e histórica su posterior valorización para su uso educativo, cultural y turístico.

Importancia estratégica del espacio socioeconómico
Jerez- El Puerto de Santa María

Las relaciones económicas y sociales entre El Puerto de Santa María y Jerez han sido siempre muy estrechas, siendo el mundo del vino uno de elementos aglutinantes más señeros, sin olvidar que para la población jerezana El Puerto de Sta María ha sido siempre lugar de segunda residencia y de ocio, a la vez que los portuenses han encontrado en Jerez un lugar de compras y de prestación de servicios.

En términos cuantitativos, ambas poblaciones conforman la principal  conurbanización de la provincia y, con sus 300.000 habitantes, se posiciona como el cuarto centro urbano de Andalucía.

Asimismo, ellas solas aglutinan el 32% del espacio dedicado a actividades turísticas y comerciales de toda la provincia, lo que pone de manifiesto el papel estratégico que para la economía provincial desempeña este eje urbano. A lo  anterior habría que añadir su posición central en el territorio provincial en relación a los centros económicos de la bahía de Cádiz (sur), Campo de Gibraltar, Sanlúcar de Barrameda y Arcos de la Frontera (Sierra).

Junto a los 13 millones de m2 de suelo industrial consolidado, El Puerto y Jerez concentran una serie de activos económicos entre los que destacamos:

  • Espacios tecnológicos: Tecnobahía, PTA, CETACUA, Rancho de la Merced.
  • Importante patrimonio histórico y cultural: conjuntos monumentales, flamenco, teatros Pedro Muñoz Seca y Villamarta, complejos bodegueros.
  • Infraestructuras de transporte y comunicación: Puerto comercial (dársena exterior- 792 m de longitud y 3 m de calado- graneles), aeropuerto, estación ferroviaria de mercancías, red de autovías con Campo de Gibraltar y Sevilla.
  • Infraestructuras turísticas: 5.800 plazas hoteleras (2.800 en hoteles de más 4 y 5 estrellas), puerto deportivo, circuito de velocidad, servicios de playas.
Estos recursos nos muestran el gran potencial de desarrollo económico de este sistema urbano. Y, sin embargo, a pesar de la evidencia, en las últimas décadas el esfuerzo inversor de las administraciones central y regional se ha concentrado en las poblaciones del área sur de la Bahía de Cádiz. 
 
Visión estratégica: integración urbana.

El potencial de desarrollo económico del espacio urbano Jerez- El Puerto de Sta. María es evidente. Dicho potencial se incrementaría si se fuese capaz de implementar una estrategia integradora en los ámbitos del desarrollo tecnológico, la “clusterización” industrial y el impulso turístico.

Por su parte, la ordenación del territorio debería asumir este objetivo de integración. A primera vista, dicha ordenación debe acometer tres objetivos estratégicos:

1) Resolver la conexión de la comarca de Costa Noroeste (Sanlúcar de Barrameda) con la carretera A-381 (Campo de Gibraltar).
2) Diseño de una red de transporte público integrado.
3) Dotar de funcionalidad al “interland” existente entre ambas ciudades.

En la imagen siguiente planteamos una propuesta de ordenación general. En rojo aparecen las conexiones viarias (que en los tramos no urbanos tendrían categoría de vía rápida (1), mientras que en naranja se indica el espacio total que conforma el interland metropolitano sobre el que nos centraremos en la presente propuesta.

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(1) Son vías rápidas las carreteras que tienen una sola calzada para ambos sentidos de la circulación, limitación total de acceso a las propiedades colindantes y no cruzan al mismo nivel con otra carretera, vía, senda, camino, línea de ferrocarril o de tranvía, cualesquiera que fuesen sus características.

El parque metropolitano “Tierras de Sidueña”.

El espacio que hemos identificado como “interland” de ambas poblaciones cubre una superficie de 1.626 hectáreas enmarcadas por la A-4 al oeste, el casco urbano de Jerez al norte, el polígono industrial El Portal y río Guadalete al este y la vía ferroviaria Sevilla- Cádiz al sur.

Actualmente presenta diferentes usos, pudiéndose distinguir las siguientes zonas diferenciadas:

  • Humedal de la laguna de Torrox
  • Espacio agrario central
  • Áreas residenciales
  • Cerros deforestados: loma del Toruño y cerro de la Liebre
  • Zona forestal: Sierra de San Cristóbal y Cerro de la Bola
  • Vega de El Portal: río Guadalete

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A efectos de ordenación territorial, cada una de estas zonas deberá tener un tratamiento diferenciado.

Asimismo, el espacio así definido incluye una serie de elementos y recursos que vamos a incorporar en la presente propuesta:

I. Laguna de Torrox: Humedal singular inserto en un espacio urbano.

II. Rancho de la Bola: Espacio boscoso que incluye instalaciones militares en desuso. El Cerro de La Bola constituye un magnífico mirador a los paisajes del estuario y vegas del Guadalete. La finca es propiedad del Ministerio de Defensa quien ha expresado su intención de desprenderse de ella.

III. El Portal: Barriada periurbana de Jerez donde se instaló el embarcadero fluvial para el transporte de los vinos jerezanos hacia el puerto gaditano. Conserva elementos singulares de patrimonio industrial (azucarera). En la vega del río encontramos una finca pública en la que existe un tarajal de importancia ecológica. Esta finca actualmente se está viendo ocupada ilegalmente por vecinos que explotan pequeños huertos.

IV. Vía ferroviaria en desuso: Anexa al espacio considerado se encuentra la antigua vía del tren Jerez- El Puerto. Dicha vía permite conectar la Barriada de El Portal y el Poblado de Dña Blanca por caminos no asfaltados.

V. Núcleo arqueológico del Castillo de Dña Blanca.

VI. Pinares de Coig: Magnífico ejemplo de pinares marítimos

VII. Canteras de San Cristóbal: Incorpora uno de los elementos más singulares del territorio considerado. Las canteras conforman un sistema de cuevas artificiales de gran valor como recurso patrimonial y turístico. En la actualidad las canteras se localizan dentro de unas instalaciones militares en desuso. Su apertura al público requiere de una gestión cuidadosa ya que en la zona existen lugares peligrosos (pozos, polvorín).

VIII. Instalaciones del Consorcio de Aguas de la Zona Gaditana: En la cumbre de la Sierra S. Cristóbal se encuentran unas instalaciones del consorcio, en cuyo interior se localiza un chalet con zona ajardinada que puede separarse del resto de dichas instalaciones. Este lugar resulta de especial interés como mirador excepcional a la Bahía de Cádiz, la Campiña de Jerez y el estuario del Guadalete. Desde este punto sale un sendero que recorre toda la cresta de la sierra.

IX. Sierra de San Cristóbal: En la cresta de la Sierra se localizan los restos de una antigua villa romana. Su crestería y laderas ofrecen zonas arboladas y enclaves de gran valor paisajístico y ecológico.

X. Campiña: Presencia de explotaciones agrarias típicas de la campiña jerezana con viñedos y cultivo de cereal

XI. Sistema de caminos y senderos.

En el esquema siguiente se localizan los diferentes elementos/recursos reseñados:

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Objetivos

La puesta en funcionamiento de un PARQUE METROPOLITANO en el espacio definido anteriormente persigue los siguientes objetivos:

1. Integrar el espacio urbano conformado por las ciudades de Jerez y El Puerto de Santa María.

2. Conservación de patrimonio publico y valores medioambientales

3. Espacio para el ocio en plena naturaleza.
4. Atractivo turístico y creación de empleo

En relación con el primer objetivo, indicar que el parque metropolitano resulta una solución blanda y ambientalmente sostenible a la interconexión entre las dos ciudades, superando así otras soluciones sustentadas en grandes obras civiles (autovías de circunvalación) o la mera urbanización del espacio.

Asimismo, con la red de vías rápidas propuesta en el apartado primero, se garantizaría la permeabilidad de la comarca de Costa Noroeste con el Campo de Gibraltar, a la vez que se facilitaría la conexión de los polígonos industriales de El Portal y Las Salinas con el Puerto de Algeciras. Ambas actuaciones, sin duda contribuirían a reforzar la competitividad del eje urbano Jerez-El Puerto en el contexto andaluz sustentado sobre:

  1. Importante población (más de 300.000 habitantes, más la población
    vacacional)
  2. Oferta de suelo industrial, con conexión a Algeciras y Sevilla
  3. Calidad ambiental del entorno urbano

Aspectos estos directamente relacionados con tres factores clave para el desarrollo económico: la demanda interna, el desarrollo empresarial y la mejora del entorno y los servicios.

Estrategia de Desarrollo

La puesta en marcha del Parque Metropolitano Sierra de San Cristóbal implica tres tipos de actuaciones:

1. Incorporación del Parque en el futuro Plan de Ordenación de la Bahía de Cádiz.
2. Conformar un ente, con personalidad jurídica propia, orientado al desarrollo del proyecto y posterior gestión y mantenimiento.
3. Concretar los proyectos de inversión y definir el plan económico-financiero del proyecto global.

En relación al primer punto, conviene indicar que el planeamiento actual se sustenta en un plan subregional (Bahía de Cádiz) y el PGOU de Jerez. Al tratarse de una propuesta de ordenación de un espacio que afecta a dos ciudades, el marco jurídico vigente establece que la potestad ordenadora pasa por la Junta de Andalucía. Un Plan Especial, que defina los usos públicos y sistemas generales del parque (similar al Plan Especial de ordenación integral de la Vega de Granada) puede ser una solución adecuada al objetivo de ordenación propuesto.

Por otro lado, debemos subrayar, que los instrumentos de planeamiento vigentes, recogen la construcción de un vial por la Cañada de El Carrillo (ronda sur de Jerez), lo que supone una amenaza para el proyecto.

El segundo punto es importante a la hora de impulsar el proyecto y garantizar una gestión integrada del espacio. Como punto de partido, debemos indicar que las administraciones implicadas son:

  • Ayuntamiento de Jerez
  • Ayuntamiento de el Puerto de Sta. María
  • Junta de Andalucía (Consejería de Medioambiente y Ordenación del Territorio)
  • Ministerio de Defensa

Sea cual fuere la forma de cooperación a implementar para el impulso del Parque Metropolitano, deberá de tenerse en cuenta los distintos intereses de estas administraciones. Como propuesta inicial, planteamos dos actuaciones:

a) Firma de un convenio o acuerdos de intenciones en el que se recoja el marco de cooperación institucional.
b) Constituir una Asociación de custodia del territorio, en la que además de las administraciones, se de espacio a la sociedad civil y el empresariado.

La custodia del territorio es un mecanismo voluntario para fomentar la responsabilidad de los propietarios y usuarios del territorio en la conservación de sus valores naturales, culturales y paisajísticos y en el uso responsable de sus recursos. Es una herramienta de gestión activa y directa del patrimonio natural, desarrollada por la sociedad en forma de voluntariado u organizaciones sin animo de lucro, en la que el propietario pasa a ser implicado y actuante de las estrategias de conservación, usos sostenible y manejo, para lograr responsabilidad de los valores de sus fincas, integrando la actividad económica y la productiva con la conservación.

Las Administraciones Públicas tienen como misión fomentar la custodia del territorio creando un marco de gobernanza que facilite la puesta en marcha de acuerdos entre entidades de custodia y propietarios de fincas privadas o públicas que tengan por objetivo principal la conservación del patrimonio y la biodiversidad, considerándose fundamental reactivar la implicación social de la población local y la gestión compartida de los Espacios Naturales Protegidos, entre otros ámbitos posibles de actuación. Las referencias de esta necesidad están recogidas, tanto en la Ley andaluza Ley 8/2003, de 27 de octubre, de conservación de flora y fauna como en la Ley estatal 42/2007 del patrimonio natural y la biodiversidad.

Respecto al tratamiento a dar a los distintos recursos incluidos en el parque, en las fichas siguientes indicamos una propuesta general. En cualquier caso, será necesario formular proyectos concretos de inversión.

 

Conclusiones

El espacio urbano constituido por Jerez y El Puerto Santa María presenta un elevado grado de integración como consecuencia de la proximidad y las históricas relaciones económicas y sociales de ambas ciudades.

Desde la perspectiva de la ordenación del territorio, la conexión de ambos núcleos urbanos se ha sustentado sobre dos infraestructuras de comunicación: la A-IV y la vía ferroviaria. Sin embargo, más allá del papel jugado por estas infraestructuras en la conformación de un espacio urbano supramunicipal, resulta de interés profundizar en la estrategia de integración dando funcionalidad y sentido metropolitano al espacio delimitado por estas dos infraestructuras y los suelos urbanizados de las dos ciudades. Es en este eje de coordenadas donde hemos querido enmarcar la propuesta de parque
metropolitano.

La conceptualización de dicho parque se aproxima más a la ordenación de un parque natural que a un parque puramente urbano, donde la función lúdica y de contacto con la naturaleza (más o menos artificializada) constituye el criterio fundamental de ordenación.

En este caso, el criterio básico de ordenación perseguido es el garantizar el uso público, conservación y valorización del patrimonio singular existente dentro del perímetro del parque; patrimonio que podemos clasificar en las siguientes categorías:

Paisajístico: rivera de río, estuario, monte, campiña (viñedo y cereal). Vista de Campiña de Jerez y Bahía de Cádiz desde la Sierra.

Arqueológico: poblado de Dña Blanca y cuevas (antiguas canteras).

Natural: pinares, río Guadalete, Sierra, Rancho de la Bola.

Industrial y militar: Antigua azucarera, vía verde, embarcadero de el
Portal, polvorín.

Por otro lado, junto a los objetivos de integración urbana y conservación patrimonial, el proyecto persigue desarrollar el potencial turístico de todo este territorio, haciendo del parque metropolitano un atractivo más de ambas ciudades. El interés económico en la explotación turística del parque es fundamental para garantizar la incorporación de inversores privados y la creación de empleo entorno a las múltiples actividades que este espacio permite desarrollar.

La inversión mínima necesaria para poder acometer el proyecto se ha estimado en 7.380.000 €, cifra que hay que entender como orden de magnitud de la inversión pública necesaria para que se logre el mínimo impacto. Asimismo es de destacar que dicho gasto supondría la generación de unos 37.000 jornales, así como la realización de trabajos de construcción que contribuirían a minimizar el impacto del alto desempleo existente en ambas ciudades.

Sin embargo, debemos resaltar que al alcance del proyecto podría ir más allá si se acompaña este impulso inversor con acciones formativas, escuelas taller, etc.

Por otro lado, dado el carácter supramunicipal del proyecto y las dificultades que para la administración local tendría la gestión y mantenimiento del parque, se plantea la conformación de un ente público con participación de las administraciones más implicadas: ayuntamientos, Junta de Andalucía y Ministerio de Defensa. El que dicho ente (se propone que con figura de consorcio) desarrolle su actividad como entidad de custodia del territorio, permite enmarcar la gestión del futuro parque dentro de una corriente perfectamente integrada dentro de la legislación europea e internacional(custodia del territorio).

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Video promocional del proyecto "Tierras de Sidueña", elaborado por Roberto Aguilar Rosado.

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